Viendo ayer el partido, no sentí rabia, ni impotencia y no percibí que fuera un robo (cuando juegas mal, que el árbitro haga lo de ayer colabore para que el desastre sea mayor). Al acabar el encuentro estaba perplejo, no me explicaba como el Inter le había metido 3 al Barcelona. Analizando profundamente el partido, se observa que cada llegada del conjunto italiano era un 3 contra 3. La superioridad atacante se producía por algo que tan grande ha hecho a este Barça: la presión cerca del área. Milito, Eto,o, Sneijder, Maicon crearon mucho peligro que el Barcelona no supo contrarrestar. Cuando a esto le sumas la falta de movilidad en el ataque, hay muchas opciones de que ocurra lo de ayer.

Ahora al Barcelona le queda la vuelta en su estadio para intentar la remontada y estar en la final del Bernabéu. Personalmente, no creo en ella, especialmente viendo los dos últimos partidos, el de ayer y el del Espanyol. Con un equipo bien puesto sobre el campo el Barça lo pasa muy mal, y los equipos de Mourinho son especialistas en eso. Y en la Liga, el Real Madrid está a solo un punto. Negro fin de temporada para los culés…
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