Analicemos a cada futbolista. Kaká tiene velocidad en carrera, en conducción de balón, técnica depurada, buena visión de juego y una llegada quizás superior al canario. Por otro lado, el canario posee rapidez mental, también posee una buena técnica, excelente visión de juego, regate, y también suele aportar una media de 6,7 goles por temporada. Dicho esto, parece que la diferencia entre ambos es nula.
Sin embargo, nunca hemos visto a Kaká en un equipo que quiera tener el balón. El Milán que gano la Champions hace 2 años, basaba su juego en una buena defensa y en que sus individualidades arribas (personalizadas en Kaká) resolvieran los encuentros, por no hablar de la selección brasileña, que utiliza un esquema con 2 pivotes defensivos (Gilberto Silva y Felipe Melo en la última Copa Confederaciones), que imposibilita tener el balón en la mayoría de las ocasiones y mucho menos darle velocidad al juego.


Por el contrario, Silva pertenece a la nueva oleada del futbol español que apuesta por la posesión de balón y la movilidad a los espacios abiertos. Esta última característica se aplica más en el Valencia, mientras que el control del juego es más evidente con la selección española, donde, además, coincide con varios futbolistas de su mismo perfil (Xavi, Iniesta, Cesc, Xabi Alonso) que facilitan su juego.
De todos es sabidos que al Real Madrid le ha faltado juego este año en medio campo. Pensar que la solución a estos problemas de juego está en Kaká es dar palos de ciego (sin comentar sus problemas crónicos de pubalgia que le han afectado este año).
En conclusión, pienso que el Real Madrid tiene que decantarse por un estilo: si quiere seguir basando su juego en la pegada de su delantera, Kaká aportaría más a este patrón de juego, pero si quieren acercarse a tener el balón como principal arma atacante, muy pocos mejores que Silva. Olvidándonos de quien encajaría mejor, desde mi punto de vista, no hay color: prefiero a Silva.
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