Escribo esto un domingo por la noche. Qué curioso. Pep,
debutaste un domingo en Liga. Aquella derrota en Soria. Que lejos queda. Yo no
puede ver el partido y pensé que tocaba otra temporada de sufrimiento. Aunque
tu debut con el Barça fue en casa contra el Wisla en la previa de la Champions.
Aquel día ya pusiste de titular a Pedrito. Tu ojito derecho. Entonces era un
desconocido para el gran público y hoy ya es Campeón del Mundo y va a estar en
la Euro. Y también estaba Eto,o. El amigo Samuel que jamás te llegó a
convencer. Mantuviste tus ideas firmes y ahí nos ganaste. Era fácil cambiar a
mitad de trayecto, pero aguantaste. Era fácil renegar después de no ganar al
Numancia y al Racing. Pero seguiste igual. Y vino lo que vino. La goleada en
Gijón, el clásico del Camp Nou, las goleadas en el Estadi, el repaso al Bayern
en cuartos de Champions, el triplete, el sextete, la Liga de los 99 puntos, la
cuarta Champions y la 26º Copa. Parece sencillo, pero no lo es. Gracias.
Gracias por enseñarme cada día, cada partido. Contigo he entendido el fútbol un
poco mejor. Has sido un maestro. Jamás volveré a ver un entrenador que me haya
llegado tanto. Tú y tu equipo habéis manejado el barco culé hasta convertirlo
en la mejor flota de la historia del club y posiblemente del mundo. Gracias por
Pedro, por Busquets, por Cuenca, por Thiago, por Tello, por Piqué (los 5
millones de euros mejor invertidos de la historia), por Muniesa, por Fontás, por
creer en la cantera, por el mejor Leo, por hacer de Iniesta el hombre milagro,
por recuperar a Henry, por el 2-6, el día más feliz como barcelonista que he
vivido, por el 5-0, por ser un caballero cunado tenías que serlo y por defender
a los tuyos en el Bernabeu y cuando creías que tenías que hacerlo. Porque te
vas antes de acomodarte sin la tensión necesaria para competir bien. Por ser
honesto. Por tu sensatez. Por hacernos felices no solo con ganar sino por cómo
ganar. Por el respeto que has tenido a los rivales. Por dejarnos a Tito. Por
hacernos llorar de emoción el dia del Chelsea. Aquel día todos nos dimos cuenta
que este sueño se acababa. Y se acabó con el público cantando el himno con el
equipo eliminado, uniendo al barcelonismo en una sola voz. Ahora te marchas y verás
al equipo en manos de tu amigo Tito, que tanto sufrió con su enfermedad. Como
tú lo hiciste con él. Y con Abi. Te esperamos pronto. Por hacernos disfrutar.
Graciés Pep.
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