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miércoles, 13 de marzo de 2013

Y EL BARCELONA SE LEVANTÓ



Noche histórica en Barcelona. Desde aquella noche contra el Chelsea en la temporada 1999-2000, con un 5-1 con prorroga incluida, no se vivía una remontada en la ciudad condal. El Barcelona recuperó su mejor versión, la de presionar arriba, luchar cada balón dividido, chutar desde fuera, asfixiar al rival hasta empequeñecerlo por completo, en el momento más oportuno. Después de perder de forma clara con el Real Madrid y del partido de ida en San Siro, no se cuestionaba el nivel de esta plantilla, pero si su intensidad. La intensidad de anoche contra el Milán no se pareció ni por asomo a la que mostró el equipo en San Siro o contra el Real Madrid. Lo único positivo de esos partidos es que “solo” se perdió el torneo menos importante de los 3 a los que aspiraba.

Pero el partido contra el Milán borra de un plumazo en la gente, los aficionados, esa mala sensación que transmitió el equipo. Se ganó bien, muy bien al Milán. Y para ello fue clave cambiar determinadas cosas. Puede parecer obvio, pero después del 1-3 del Real Madrid en el Camp Nou, el Barça se presentó el Santiago Bernabéu con la misma disposición. Y se volvió a caer. Contra los italianos se cambiaron muchas cosas tácticas. Pedro, que no lleva un 2013 muy afortunado, dejo la banda derecha para que Dani Alves se  apoderada de ella por completo. Cayó a la izquierda con su presión que parecía pérdida y pese a que no tuvo una gran actuación con el balón en los pies, su trabajo fue clave para impedir al Milán salir desde atrás de forma cómoda. Otra fue novedad fue Villa de delantero centro.

De 9. Y al igual que Pedro, su partido con el balón no fue brillante, pero fijó centrales, tiró desmarques y abrió huecos para el resto. Y el 3-0 es copyright del 7 de España y del Barcelona. Con la izquierda a la escuadra más lejana. Sensacional. No está para ser titular todos los días en todos los partidos, pero si hace falto gol llámenle a él. El hecho de que Pedro y Villa cambiasen de posición hacía que Leo Messi partiera desde la derecha. Siempre se asoció bien con Dani Alves, pero se movió por todo el frente de ataque. Y cuando le llegó el balón por primera vez cerca del área 1-0. Y cuando le llegó por segunda vez 2-0. El día que no esté este será un deporte y un mundo mucho más aburrido. No lo duden.

Otra de las sorpresas fue Mascherano de central con Piqué. Aquí no se va a cuestionar los sentimientos y la valía de Carles Puyol en este equipo, pero para los partidos grandes Mascherano ofrece más garantías. Saca bien el balón, sabe anticiparse, difícil de superar el uno para uno. Ayer solo tuvo un error. Y no es de él. Cuando la famosa jugada que acaba en el poste de Niang. En un mano a mano, puedes perder o ganar, pero siendo central, alguien debería acompañarte. Nadie estaba con él. En todo caso partidazo.


Para el final dejó al que cerró el marcador, el que dio tranquilidad cuando se aparecían los fantasmas de Torres, Ramires e Inter. Jordi Alba galopó desde su área hasta quedarse mano a mano con Abbiati. La picó y se besó el escudo. El estadio explotó de alegría y todos se abalanzaron sobre él.  La gesta estaba hecha. Se llevaba mucho tiempo esperando una cosa así. Desde aquella noche del 18 de Abril del año 2000.

PD: Sería una aberración no nombrar a un tal Sergio Busquets. Brutal.

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