El partido con más
caché por nivel de los contendientes de los octavos de final de la Europa
League era el que se jugada en el Artemio Franchi entre la Fiorentina y la
Juventus. Un duelo tenso, entre dos equipos con una ardua rivalidad y con
alicientes añadidos para ambos equipos: Si era la Fiorentina capaz de defender
el 1-1 de Turín, apartaría a su rival de la final en su propio estadio,
motivación de la Juventus para ir con todo en esta Europa League.
Y así lo demostró
Conte con su alineación: salvo la presencia de Isla y Martín Cáceres, la
alineación era la habitual. Montella disponía una alineación más novedosa con
la presencia de Vargas por dentro, dejando las bandas para los dos laterales,
uno de ellos Cuadrado.
La Fiorentina
salió como si fuesen ellos los que fuesen por detrás. Una presión asfixiante,
buenos movimientos de los dos delanteros (Mario Gómez e Ilicic) y ocasiones para
poner más de cara la eliminatoria. Pero poco a poco, la Juventus fue creciendo
en el partido. Superaban la primera línea de presión, pero no encontraban a
Pirlo en el mediocampo, por lo que los centrales conectaban con Tévez y Pogba
en las inmediaciones del área. Poco a poco la Juventus fue creciendo y amasando
ocasiones, a la par que la Fiorentina se diluía y apenas salía de su campo.
El partido derivó
en un dominio de la Juventus que no terminaba en ocasiones claras pero abortaba
cualquier peligro de los locales. Hasta que en el minuto 67 Tévez toco para
Llorente en la frontal, este se giró y Gonzalo Rodríguez le zancadilleo y vio
la roja. Hay estuvo el partido y el pase a cuartos de final. La cogió Andrea
Pirlo, que venía de ganar el último encuentro de la Juventus en Genova con una
falta dulce en el 89 de partido. Hoy cambio. La rompió tanto que Neto ni la vio.
Pirlo gritó, Nedved en el palco y gritó toda la Juventus en campo hostil. A
partir de ahí, no hubo partido. Montella quitó a Mario Gómez y la Fiorentina causó
el golpe del tanto y de quedarse con 10. El encuentro terminó con la Juventus
perdonando el 0-2 y afianzándose como el principal candidato a ganar la Europa
League. Con Pirlo será más sencillo.
