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jueves, 20 de marzo de 2014

PIRLO OTRA VEZ

El partido con más caché por nivel de los contendientes de los octavos de final de la Europa League era el que se jugada en el Artemio Franchi entre la Fiorentina y la Juventus. Un duelo tenso, entre dos equipos con una ardua rivalidad y con alicientes añadidos para ambos equipos: Si era la Fiorentina capaz de defender el 1-1 de Turín, apartaría a su rival de la final en su propio estadio, motivación de la Juventus para ir con todo en esta Europa League.

Y así lo demostró Conte con su alineación: salvo la presencia de Isla y Martín Cáceres, la alineación era la habitual. Montella disponía una alineación más novedosa con la presencia de Vargas por dentro, dejando las bandas para los dos laterales, uno de ellos Cuadrado.

La Fiorentina salió como si fuesen ellos los que fuesen por detrás. Una presión asfixiante, buenos movimientos de los dos delanteros (Mario Gómez e Ilicic) y ocasiones para poner más de cara la eliminatoria. Pero poco a poco, la Juventus fue creciendo en el partido. Superaban la primera línea de presión, pero no encontraban a Pirlo en el mediocampo, por lo que los centrales conectaban con Tévez y Pogba en las inmediaciones del área. Poco a poco la Juventus fue creciendo y amasando ocasiones, a la par que la Fiorentina se diluía y apenas salía de su campo.


El partido derivó en un dominio de la Juventus que no terminaba en ocasiones claras pero abortaba cualquier peligro de los locales. Hasta que en el minuto 67 Tévez toco para Llorente en la frontal, este se giró y Gonzalo Rodríguez le zancadilleo y vio la roja. Hay estuvo el partido y el pase a cuartos de final. La cogió Andrea Pirlo, que venía de ganar el último encuentro de la Juventus en Genova con una falta dulce en el 89 de partido. Hoy cambio. La rompió tanto que Neto ni la vio. Pirlo gritó, Nedved en el palco y gritó toda la Juventus en campo hostil. A partir de ahí, no hubo partido. Montella quitó a Mario Gómez y la Fiorentina causó el golpe del tanto y de quedarse con 10. El encuentro terminó con la Juventus perdonando el 0-2 y afianzándose como el principal candidato a ganar la Europa League. Con Pirlo será más sencillo.

martes, 11 de marzo de 2014

COMO EN LAS NOCHES DEL DOBLETE

El Atlético de Madrid está en cuartos de final. Después de una cantidad ingente de años, vuelve a donde llegó el equipo que ganó el doblete para los de la Ribera del Manzanares. Y la victoria de hoy ha sido meritoria. No sólo por volver donde solía, sino por la claridad con la que ha derrotado, hoy sí, a un todo un 7 veces campeón de Europa que ha estado muy lejos de tener opciones reales de eliminarlos.

Kaká se lamenta tras una ocasión fallada.
Es verdad que es un Milán venido a menos de lo que su glorioso pasado recuerda. Pero hay que recordad que si hoy hubiese empezado el partido con ventaja en la eliminatoria, a nadie le hubiese sorprendido. Todo lo bien que jugaron en San Siro no se ha reflejado hoy en el Calderón. Taarabt, que venía siendo el mejor futbolista del equipo en los últimos partidos, ha sido el fiel reflejo de un equipo que ha hecho acto de presencia pocas veces. Al final, el marroquí ha acabado sustituido en el descanso y su equipo goleado.

En realidad, lo poco que estuvo el Milán en el partido fue más demérito de un Atleti que cedió mucho terreno tras la obra de arte inicial de Diego Costa. En los minutos posteriores al gol, el Atleti hacía sufrir a la débil parcela defensiva milanista, pero en cuanto reculó, los Kaká, Poli o Balotelli empezaron a tener más presencia en el partido y en uno de los primeros intentos, el brasileño marcaba en la ciudad que fue su casa durante 4 años.


Y justo en ese momento en el que el Milán estaba a un gol de ponerse en ventaja en la eliminatoria y el Atlético sufría porque no sabía cómo recuperar su sitio en el partido, Arda Turan se inventó un golazo desde lejos (con ayuda de Rami) para dar el vuelco definitivo a la eliminatoria. En el segundo tiempo, el Atlético metió otros dos goles y pudo hacer más. El Milán no cambio pese a los cambios de Seedorf y el Calderón volvió, por una sola noche, a aquellas noches mágicas del doblete. Que no sea la última.

sábado, 8 de marzo de 2014

LA PEGADA LLEVA A WEMBLEY

El Arsenal vuelve a Wembley. No iba desde hace poco más de tres años, cuando perdió en febrero de 2011 la final de la Capital One ante un Birminghan que luego descendió en la Premier, pero que ganó con un gol de Martins (ex-Levante) en el 89’. También andaba por aquel equipo (y sigue hoy en día) Nicola Zigic.

Hoy ganó 4-1 al Everton, resultado excesivo para lo visto en el Emirates. Un gol tempranero de Özil apagó el dominio inicial de los chicos de Roberto. Luego empato Lukau y el partido se equilibró. En la última media hora, entre Oxlade (el mejor del encuentro), Giroud (dos goles desde el banquillo) y un error absurdo de Barry, que hizo un penalti absurdo sobre el 15 local, pusieron el resultado final.

Correctivo excesivo para un Everton, que pese a no ser claramente superado no creo excesivo trabajo a Fabianski en los 90 minutos. Tuvo muy pocas ocasiones clara (tiro alto de Barkley desde el punto de penalti y poco más). La pegada del Arsenal le mató. La pegada del Arsenal le alejó de  Wembley. Dónde volverán los londinenses tres años después del gol de Martins.