
Noche maravillosa
en Manaos. Inglaterra e Italia se propusieron hacer disfrutar al público
congregado en el estadio y en todo el mundo y lo lograron. El partido será
recordado por el alto nivel al que rayaron muchos futbolistas (Pirlo, Sterling,
Candreva).
Italia empezó
mandando, teniendo la posesión y dejándoles a los ingleses la única opción de
las contras para crear peligros. Inglaterra acepto esta disposición sin mucho
reparo, pues con futbolistas como Sterling, Sturrdige o Rooney se podía crear
peligro. En estos primeros minutos, Inglaterra intentaba presionar la salida de
balón, pero esta presión se hacía infructuosa en cuanto el balón llegaba a
Andrea Pirlo, que con pases certeros rompía la línea de presión inglesa y
dejaba a sus compañeros de ataque en franca ventaja. Se aprovechó de ello sobre
todo la banda derecha del ataque azurro, donde Candreva y Darmian firmaron un
gran partido, defendiendo bien su banda y creando peligro a la zaga rival.
Pasada la media
hora, un córner botado por Veratti, Pirlo la dejó pasar y Marchisio la reventó
desde la frontal. Las estadísticas darán la autoría del gol al centrocampista
de la Juventus, pero todo el colectivo del fútbol sabe que ese gol corre a
cuenta de Pirlo. Y en la siguiente jugada, Sterling recibe en su posición de
enganche, desde donde fue el mejor inglés hoy, y mete un pase en profundidad a
Roonay, que centra a media altura y Sturrdige empató. El partido estaba loco,
ambos equipos creaban ocasiones con su estilo y estaba siendo una maravilla.
En el segundo
tiempo Italia fue superior los primeros minutos, aprovechando la desidia
defensiva de Wellbeck, que había sido situado en banda izquierda. En un jugada
en la que no acompaño a Darmian, entre el jugador del Torino y Candreva
hicieron el 2 contra 1 a Baines y el centro del medio de la Lazio lo remató
ganándole la posición a Cahill Mario Balotelli en prácticamente la única
ocasión que tuvo.
A partir de ahí,
Italia cedió metros, se fue Wellbeck, entraron Lallana y Barkley y el partido
derivó en una lucha de Inglaterra contra la ordenada defensa de Italia, pese al
flojo partido de Gabriel Paletta. Por más que lo intentó el conjunto de Roy
Hogdson fue imposible batir a un dubitativo Sirigu. Los últimos minutos
sirvieron para redondear el partido de Pirlo con varias acciones de mucha clase
y un lanzamiento al larguero del 21.
Manaos fue por una
noche, la noche donde se juntó todo el talento para ofrecernos el mejor partido
del mundial hasta ahora.
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