Iniciaba el Celtic
de Glasgow su andadura en la Champions 2014-2015 visitando el KR-Völlur del KR
Reikjavik islandés en el partido de ida de la segunda ronda previa. Lo que
podía parecer a priori un partido sencillo, se le complicó por minutos al
Celtic, hasta que una gran jugada individual de McGregor desatascó el partido.
Durante todo el
partido, la posesión fue de los escoceses, viendo estos obligados a hacer
aquello que menos les gusta: tener que proponer y ser capaces de crear ocasiones
y generar peligro. El KR tuvo claro su plan desde el pitido inicial: todos sus
futbolistas en campo propio, cerrando espacios y solidaridad entre todos los jugadores.
El plan funcionó durante muchos minutos, en parte por la buena labor de los
locales, en parte porque los dos hombres de banda en la tarde de hoy del Celtic,
McGregor y Griffiths, tendían bastante a venirse hacía el centro, dejando todo
el carril para los laterales Lustig e Izaguirre. Se vio más en ataque al primero,
pero las buenas ayudas de los islandeses, que retrasaban mucho a sus jugadores más
abiertos en bandas, les hacía generar superioridad en esa zona. Si el Celtic,
viendo que por banda iba a ser muy complicado entrar, se venía al centro, se
encontraba con los tres mediocentros de los que dispuso hoy Rúnar Kristinsson,
técnico del KR, dificultando aún más las intentonas de los de Glasgow.
Onces del KR-Celtic
El
Celtic sólo creo peligro con balones aéreos que Stokes lograba bajar o cuando
alguna vez McGregor y Griffiths lograron culminar sus internadas interiores. Aunque
fue principalmente Commons quien llevó más peligro al área rival. Jugando por
detrás del único punta, lograba girarse y bien sus jugadas se abrían a la banda
o las terminaba el mismo, probando a un inseguro Magnússon, que si bien tuvo
paradas de mucho mérito, no fue capaz de atajar ninguno tiro en primera instancia,
dando rechaces a cada disparo. Finalmente, McGregor, tras la entrada de Pukki y
Boerritger, y de que el primero tuviese el gol tras un disparo al poste precedido
de una doble oportunidad previa, anotó el tanto de la victoria en una conducción
en la que dejó atrás a tres futbolistas del KR y solto un disparo no muy
fuerte, pero que se coló por el poste más cercano, sorprendiendo al meta local.
Veía así el KR como su férrea defensa duraba 83 minutos sin ser perforada.
Actuación destacada del togolés Zato-Arouna, que salió desde el banquillo
sustituyendo al uruguayo Balbi, y dio más fuerza y consistencia a la línea de
mediocentros. Tras el gol, los islandeses no tuvieron fuerzas ni ideas para
llegar a la meta de Forster, que vivió un partido muy tranquilo, teniendo que
atajar un único disparo de Martin, el delantero local que se peleó con los
centrales rivales y que casi siempre perdió.

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