Dos mitos del fútbol inglés de los últimos 15
años pusieron los goles en el Merseyside Derby que fue un partido de más a menos. Unos primeros minutos muy intensos, con el
Liverpool encerrando al Everton en su área y obligando a Tim Howard a realizar
paradas importantes.
Luego de los 10 minutos, los locales bajaron revoluciones
y sin legar a sufrir, sí estuvieron más lejos del gol. El equipo de Roberto
Martínez apenas llegó con dos disparos de Lukaku sin mucho peligro y el partido
decaía con respecto a su inicio. Desaprovecho, o le saco poco provecho, el
Liverpool al duelo Sterling-Hibbert. El veterano lateral jugaba hoy por las
bajas de Coleman y Distin y siempre que el joven y veloz Raheem le encaraba
creaba peligro. Sin embargo, pocas veces sucedió este enfrentamiento para
fortuna del Everton.
La segunda parte tuvo el mismo tipo de partido,
intenso en las disputas pero sin apenas peligro hasta que hubo una falta en la
frontal del área. Balotelli esta vez no se impuso a los galones del capitán
general de Anfield y el 8 anotaba el primer gol de su equipo. Pocas veces el bueno
de Gerrard habrá marcado en un momento tan oportuno y en un partido tan clave.
Para él, sólo marcar en la final de Estambul puede estar por encima de marcarle
al Everton.
Sin embargo, otro jugador muy mito, de sus
tiempos en el Sheffield United y que se ha consolidado en la zaga del Everton,
empató en el 91 de un soberbio zapatazo que Mingolet sólo puede apreciar como
lo batía. Jagielka hacía explotar de felicidad a los aficionados azules en Anfield.
No había hecho méritos el Everton para marcar después de recibir el gol del
Liverpool. Eto’o sustituyo a Besic faltando 10 minutos (algo tarde) y la única
modificación de Roberto después del gol fue retirar a Hibbert para hacer
debutar a Browning el lateral derecho.
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