Victoria muy
emocionante del Liverpool en Anfield ante un Swansea, cuyo plan de salir a
esperar acontecimientos, aprovechar la que tengamos e intentar con ello pasar a
los cuartos de final de la Capital One, estuvo a punto de salirles. Balotelli y
Tremmel tienen culpa del que en el minuto 95 se deshiciera en mil pedazos el
plan de Ggary Monk.
Aprovecho Rodgers el
partido para alinear a futbolistas deseosos de volver a recuperar confianza con
su juego, y a otros con ganas de demostrar que son merecedores de más minutos.
En el primer grupo, Markovic o Kolo Touré, en el segundo Lambert, Borini o Lucas
Leiva. Sin embargo, fue un habitual en los planes del técnico norirlandés, Coutinho,
quien aglutinó en sus pies el juego de ataque del Liverpool, que sin embargo se
estrellaba contra una defensa ordenada del Swansea, que pese a su buen hacer
defensivo, sólo en los últimos minutos del primer tiempo asomo por el área de
Brad Jones.
El segundo tiempo
decayó en intensidad y ritmo. El partido se aplanó y eso benefició al Swansea,
que en una jugada aislada lograba a través de Emnes el 0-1. El punta holandés
aprovecho un intento de despeje de Coutinho ante Taylor para plantarse ante el
meta australiano y batirle de tiro cruzado. Rodgers movió piezas, pero conservó
esquema: Lallana y Balotelli reemplazaron a Markovic y Lambert, ambos muy lejos
de cuajar un buen partido. El siempre cuestionado delantero italiano logró
empatar el partido a 4 minutos del final, rematando un centro de Fabio Borini y
anticipándose a Ángel Rangel. El descuento se encaró con 1-1 en el marcador y
11 contra 11. Daría todo la vuelta en los seis minutos que duró el alargue. Primero
Fede Fernández fue expulsado por una entrada a Coutinho y luego, ya en el
minuto 95, un balón centrado por Coutinho fue rematado por Lovren sin aparente
peligro. Sin embargo, Tremmel salió a destiempo, dejando la portería
desguarnecida y permitiendo el 2-1 definitivo. Sobre la bocina, logró el
Liverpool revertir una semana complicada después del 0-3 del Real Madrid en
Champions y del 0-0 ante el Stoke City. El Swansea estuvo cerca, pero murió en
la orilla la posibilidad de pasar a cuartos de final de la Capital One Cup


