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lunes, 20 de octubre de 2014

APARECE FELLAINI, SIGUEN LAS DUDAS

Dudas. Muchas. Volvió a decepcionar el United en su visita a West Bromwich, donde se cerró la octava jornada de la Premier League. Al equipo de Van Gaal le salvaron 15 minutos buenos en el inicio del segundo tiempo y un golazo de Daley Blind a tres minutos del final. El resto del partido fue una muestra de impotencia al no saber romper la defensa del WBA  ni ser capaces de crear ocasiones.

Salió Van Gaal con un 4-3-3 con Mata de interior  y Di María y Januzaj, la principal novedad de la alineación, de extremos. Repitió  Blind de pivote y Falcao se quedó en el banquillo. Salió mal al partido el United. El West Bormwich se mostró más intenso y le bastaron cuatro simples toques para anotar el 1-0 a los ocho minutos de partidos. La jugada empezó en un despeje de su portero Myhill y la terminó Sessegnon rompiendo la escuadra izquierda de De Gea. A partir de ese momento, con toda la lógica del mundo, el equipo de Alan Irvine se replegó y otorgó al United la responsabilidad creativa para buscar el empate. Y ahí salieron a relucir las carencias creativas de los hombres de rojo. Y no fue ni la primera ni la segunda vez esta temporada. Ni Mata, Ander (horrible hoy y sustituido al descanso) o Januzaj lograron abrir o romper el entramado defensivo ordenado del WBA.


La respuesta de Van Gaal a tan mala primera parte no se hizo esperar. Fellaini sustituía a Ander Herrera en el descanso y el belga tardaba dos minutos en anotar tras controlar un balón aéreo en la frontal y soltar un derechazo imparable. Los siguientes minutos, empujados por el estímulo del empate, el Manchester encerró a base centros al área y saques de esquina al equipo local. Fueron 15 minutos durante los cuales el 1-2 era una posibilidad muy real. Sin embargo, poco a poco el WBA se rearmo y el United bajó revoluciones. Su dominio se diluía según transcurría el tiempo. Berahino sacó de zona a Phil Jones, Rafael no tiró el fuera de juego y el 18 local se plantó ante De Gea para batirle. Otra vez el Manchester a remolque. Entraron Falcao por Mata, pasando a jugar con dos nueves, y Ashley Young por un Di María algo tocado. Volvieron los centros al área y era palpable la sensación de que esa era la única manera que tenía el equipo de crear peligro. Finalmente, en el minuto 87, Daley Blind ajustó con inteligencia un disparo desde la frontal y puso el 2-2 definitivo. El WBA, con unas pautas de juego muy simples, había puesto en apuros a un United que sigue lejos de su mejor versión. Y el domingo espera el Chelsea.

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