Intenso partido en
Upton Park, digno de un derbi de la mejor liga del mundo. Un Arsenal en plena
escalada hacía ese cuarto puesto que es tan habitual en los últimos años
recibía al West Ham, quinto clasificado y primer aspirante a esa cuarta plaza
en manos del Southampton. El partido para el Arsenal era fundamental, como lo
es el del día de año nuevo en Southampton, para bajar a los dos equipos
revelación de las plazas Champions y ponerse ya en puestos Champions.
Pero el equipo de
Allardyce demostró el porque de su buen hacer esta temporada. Tuvo un
fulgurante inicio, gol anulado a Song incluido, y tuvo al Arsenal incomodo
durante muchos minutos. Luego, el equipo de Wenger se fue reponiendo y en los
minutos finales del primer tiempo anotaría dos goles para poner tierra de por medio
y, parecía, sentenciar el partido. Pero la segunda parte del West Ham fue bien
distinta. Apretando desde el minuto uno, marcando Kouyaté pronto a centro de
Tomkins, encerró al Arsenal en su campo, le obligó a refugiarse en el contragolpe,
y obligó a la defensa gunner a una actuación colosal para lograr los tres
puntos. Y cuando el Arsenal se plantaba en su área, fruto de sus vertiginosas
contras lanzadas por Cazorla y culminadas con poco acierto por Welbeck, Alexis
y/o Oxlade, allí estaba Adrián, que sostuvo al equipo dentro del partido hasta
el final. Sus actuaciones le consolidan día a día como uno de los mejores
porteros de la liga.
Pero enfrente de un
muy voluntarioso y meritorio West Ham estaba un Arsenal que hizo una primera
parte normalita en cuanto a juego, pero en el que exhibió pegada en los minutos
finales y una segunda de defender muy cerca de su área, pero de manera
brillante. Szczesny estuvo casi perfecto: saliendo muy seguro por alto, blocando
tiros lejanos evitando segundas opciones de remate y haciendo paradas de mucho
mérito. La pareja Mertesacker-Koscielny, que volvía a juntarse después de 4 partidos sin el francés, sacó su mejor
repertorio. Hasta en cuatro veces Laurent metió la pierna evitando un gol o un
disparo franco, mientras el alemán estuvo infranqueable en los momentos
decisivos. Debuchy y Monreal cumplieron en los laterales, con más presencia
ofensiva del primero, y con más seguridad defensiva el segundo. La sorpresa del
once, primero dudosa y luego alegre, fue Coquelin, que cuajó una notable
actuación en el doble pivote junto a Flamini. En una posición donde no hay un
especialista en la plantilla, y donde el equipo suele sufrir mucho, puede ser
una opción más que aconsejable en el futuro. Y arriba Cazorla volvió a destacar,
dirigiendo los ataques desde la mediapunta y haciendo olvidar a Mesut. Suya fue
la jugada del penalti y el gol que abría el marcador. En bandas tanto Oxlade en
la derecha como Alexis y Welbeck, que se alternaban, crearon muchísimo peligro
a la contra. Chamberlain hizo una gran jugada que supuso el 0-2 del ariete
inglés.
Con este nivel de
ambos equipos, el partido terminó con los dos equipos vaciándose en el campo,
no dejando nada de fuerzas dentro y honrando a la gran competición de la que
forman parte. La victoria del Arsenal les pone quintos y con opciones de ser
cuartos si vencen el día de año nuevo en Southampton. No será sencillo, pero
con actuaciones como las de hoy, las victorias serán más factibles.
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