Jugaban el City y el
Chelsea a la misma hora. Estaban empatados a puntos, goles a favor y goles en
contra. Pero mientras el Chelsea recibía en su estadio al Newcastle, el Everton
recibía a los hombres de Manuel Pellegrini. Claramente, a priori, era el City
quien más complicado tenía sacar los tres puntos. Y así ha sido. Mientras los
de Mourinho vencían 2-0 a las urracas, el empate era resultado que se daba en
Goodison.
No jugó bien en el
City en líneas generales. Tuvo buenos momentos en la primera parte, pero no
fueron acompañados de ocasiones claras y en la segunda parte el equipo bajó su
nivel, pese al regreso de Sergio Agüero tras la lesión sufrida el pasado 6 de
diciembre en el Etihad, precisamente ante el Everton. Abuso mucho el equipo del
técnico chileno del juego interior en la primera parte, pues llegaba con
relativa facilidad a las inmediaciones del área de Joel, pero las bandas eran
muy poco utilizadas para culminar la acción. Tanto Silva como Nasri o Jovetic,
se enredaron en pases imposibles en la frontal y acababan resolviendo las
jugadas con tiros desde lejos.
En la segunda parte, las bandas cobraron
protagonismo, pero para entonces el Everton ya no era el equipo de los primeros
45 minutos, donde el 4-3-3 empleado por Roberto Martínez no funcionó y en el
que, pese a ello, tuvieron la oportunidad más clara, con un mano a mano de
Lukaku con Joe Hart que no supo aprovechar el delantero belga. Coleman mandó el
rechazo al larguero. La misma ocasión con parecido desenlace sucedió a los doce
minutos del segundo acto, solo que esta vez nadie remató el rechace tras el
mano a mano. Lukaku así desaprovecho dos claras ocasiones, que un delantero de
su nivel, precio y categoría no debería fallar. Y menos cuando el equipo
llegaba inmerso en una mala racha de resultados y el partido es contra un
grande que no te permite muchas ocasiones.
Quien sí aprovecho
su ocasión fue el City, que en una contra iniciada en la frontal del área propia,
tras un robo de Fernando a Lukaku, la culminaba Fernandinho tras maravilla de
Silva dentro del área. Manuel Pellegrini respiraba aliviado, pues a un cuarto
de hora del final, vencía y los tres puntos parecían muy cerca, más si cabe
pues desde la ocasión de Lukaku en el 12’, no había vuelto a rematar a puerta
el conjunto de Liverpool.
Sin embargo, poco
duró la alegría, pues cuatro minutos después, Joe Hart salía muy mal a despejar
de puños una falta botada por Baines y Naismith, siempre oportuno, empataba el
choque. Intento Pellegrini la reacción metiendo a Lampard y a Kolarov, pero el
marcador ya no se movió. El Chelsea se aleja, mientras Hart lamenta.
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