No llegaba en buen
momento el partido para ninguno de los dos equipos. La Fiorentina venía de
sufrir una severa goleada en Roma ante la Lazio y el equipo de Rudi García
estaba sumido en un 2015 horrible, donde sólo había ganado cuatro partidos.
Para ambos, la Europa League era un lugar donde olvidar las penas domesticas e
intentar lograr un título, al que por plantilla, ambos son claros candidatos.
De inicio, la Fiorentina
sacaba un once más titular, con 3 defensas y Salah de delantero para aprovechar
su velocidad a la contra, cosa que explotó aunque sin el éxito del gol el
equipo de Montella. La Roma reservaba a Gervinho y Pjanic, aunque el bosnio
entraría a los 22 minutos por un De Rossi lesionado, que precedió a un también
lesionado Manolas, con lo que Rudi García a la media hora, ya había agotado dos
cambios por sendas lesiones. En ese momento, la Roma estaba en un agujero
negro. La Fiorentina le empezó dominando con posesión, hasta que una contra llevada
por Salah, Ilicic marcaba de potente disparo a la escuadra el 1-0. Desde ese
momento hasta el parón por los dos cambios, los de Florencia crujieron a
contras a una Roma que perdía el balón muy fácilmente en la salida y dejaba
muchos espacios para que la Fiorentina crease peligro a su espalda. Y así fue
hasta los cambios. La entrada de Pjanic le cambió la cara a su equipo, que tuvo
mejor salida de balón y tuvo ocasiones de empatar en el tramo final del primer
tiempo, pero ni primero Florenzi ni luego Ljajic acertaron ante Skorupski.
Precisamente el meta
polaco sería el protagonista, junto con Iturbe, de la primera jugada importante
del segundo tiempo, cuando el delantero argentino se plantó sólo ante el meta y
este le derribó, señalando Mateu Lahoz el punto de penalti. Ambos equipos
protestaron, los locales porque consideraban inexistente el penalti y los romanistas porque veían poco castigo en
la tarjeta amarilla al portero. Ljajic tuvo en sus botas el empate, pero
Skorupski le adivinó la intención y atajó de manera brillante el disparo del
serbio. La Roma veía como se le iba una gran oportunidad de cobrar ventaja en
la eliminatoria.
De hecho, fue un
duro golpe para ellos. Durante unos minutos volvieron a estar a merced de la
Fiorentina, que tuvo un tramo de partido de agobio a la meta rival, buscando el
gol que encarrilase casi definitivamente la eliminatoria. Sin embargo, la Roma
aguantó esos minutos y luego volvió a aparecer su particular salvador. Al igual
que en el partido de Serie A contra la Juventus, cuando todo parecía perdido,
Seydou Keita emergió de entre los defensas violas para anotar de cabeza un
corner botado por Florenzi. Los jugadores de la Roma celebraron con alegría el
tanto. Se habían quitado un peso de encima con el tanto del maliense que además
les permite encarar la vuelta con ventaja. La Fiorentina no sacó todo el
provecho posible de los peores minutos de la Roma y ahora tendrá que vencer o
empatar a más de un gol en el Olímpico.
No hay comentarios:
Publicar un comentario