La DFB Pokal se ha
convertido en la tabla de salvación de la temporada del Borussia Dortmund.
Eliminados en Champions y en tierra de
nadie en Bundesliga después de un horrible comienzo de campeonato, la
competición copera es la única que de momento da alegrías al equipo de Jürgen
Klopp. Ya están en semifinales después de vencer al Hoffenheim, prórroga incluida,
y están a un solo partido de volver a una final. El equipo de Markus Gidsol lo
puso complicado, no sólo por aguantar durante los 90 minutos, sino por ser
capaz de reponerse al gol de Subotic y remontar en pocos minutos.
Adelantó el serbio a
los locales rematando un saque de esquina botado por Blaszczykowski. El defensa
se adelantó a Strobl, que le estaba marcando, pero sin mucho éxito. Poco duró
la alegría, pues el Hoffenheim empató en la siguiente jugada, también de
córner, aprovechando un garrafal fallo defensivo en las marcas. Volland se
encontró sólo a la altura del segundo palo y remato el centro de Rudy de espléndida
volea. Y siete minutos después, un balón cedido a Subotic, que este no supo
controlar, propició que Roberto Firmino se quedase ante Langerak y anotase por
encima del meta australiano. Los errores defensivos volvían a condenar al BVB,
norma general de casi toda la temporada, y una de las causas por las que el
equipo está viviendo una temporada dura. Se puede hablar de lo complicado que
le resulta elaborar el juego cuando el rival le quita los espacios y le da el
balón, pero con una zaga con menos fallos, los resultados serían bastante
mejores.
Tuvo que ser
Aubameyang, anticipándose a Strobl otra vez y rematando de cabeza un centro de
Durm desde la derecha, quien nivelase el marcador, ya en el segundo tiempo,
saliendo al rescate antes de que fuera demasiado tarde. Aún con media hora por
delante, pronto se vio que a ambos equipos no les desagradaba el empate, aunque
un nuevo fallo defensivo del Dortmund, dejó a Polanski sólo ante Langerak. Sin
embargo, el medio definió desde la frontal y Langerak respondió bien para
mantener la igualada.
Ya en la prórroga,
Klopp dio entrada a Kampl por un desaparecido Mkhitaryan, que junto con Kagawa,
son las dos grandes decepciones del ataque amarillo. Ninguno ha mostrado ni de
lejos su mejor nivel esta temporada y el equipo ha terminado dependiendo de los
goles de Aubameyang y de Marco Reus, lesionado durante varios momentos de la
temporada. Fue otro suplente, Sebastian Kehl, quien logró el tanto de la
victoria de precioso golpeo a un balón rechazado en la frontal. El veterano
mediocampista se convertía así en héroe por un día dando a su equipo el pase a las
semifinales. Resistió las acometidas finales del Hoffenheim los locales y el
pase a semifinales era una realidad. Una buena noticia en medio de una
temporada dura.
No hay comentarios:
Publicar un comentario