El equipo anfitrión
sigue adelante en la Copa América 2015. Con mucho sufrimiento, el esperado por
el rival que había enfrente, Chile batió a un equipo charrúa que fue lo
esperado, y estuvo cerca de lograr eliminar a los de Sampaoli. Tras un mal
primer tiempo, Uruguay dispuso de hasta tres ocasiones muy claras en los
segundos 45 minutos que pudieron dejar KO a los locales. Sin embargo, apareció
Isla, que está realizando un gran torneo, para anotar el tanto que significó la
victoria chilena y el desquicie final uruguayo, que termino con 9 y sin
entrenador.
Chile salió a mandar
desde el principio, Uruguay pronto aceptó su papel, que además era el que
querían interpretar, y los roles quedaron definidos. Sin embargo, a ambos les
faltaba un punto para cerrar correctamente su plan. Mientras Chile, pese a su
absoluto dominio, no creaba problemas a Muslera, los de Tabaréz, salvo un
disparo de Carlos Sánchez, apenas vieron a Bravo. Un par de saques de esquinas
fue todo el balance ofensivo de la celeste en el primer tiempo.
Pero la segunda parte,
sin mediar cambio alguno, Uruguay lo tuvo. Primero Cavani bajó un balón de
Muslera, conectó con Rolán y su lejano disparo lo desvió lo justo Bravo para
evitar el gol. El propio Rolán tuvo un par de minutos después un balón suelto
en el área en el que no atinó a rematar de forma contundente. Chile, pese a
seguir dominando, veía como sufrían en defensa y el partido tomaba derroteros
peligrosos para sus intereses. Pero entonces llegó el inicio del brutal
incendio de los uruguayos. Cavani fue expulsado tras una provocación de Jara a
la que el delantero del PSG reaccionó rozando apenas la cara del chileno. El
jugador, en un momento complicado a nivel personal, se desquició y tuvo que ser
retenido por sus compañeros para evitar males mayores. Chile no supo gestionar
su superioridad pese a la entrada de Matías Fernández, y cuando los penaltis ya
se divisaban, Isla aprovechó un balón maravillosamente cedido por Valdivia en
la frontal para batir a un descolocado Muslera. El estadio nacional estalló de júbilo
y ya sólo dio tiempo para que los jugadores uruguayos terminasen de
desquiciarse. Fucile fue expulsado por una dura entrada, que le supuso la
segunda amarilla, lo que provocó que sus compañeros y el cuerpo técnico se
comiesen al linier. Los jugadores chilenos entraron al trapo y el árbitro su
pudo quedar sólo. Hizo la vista gorda para no calentar más el asunto y, tras
echar a Tabaréz y aplicar un largo descuento, pitó el final del partido en el
que el sufrimiento ganó al desquicie
No hay comentarios:
Publicar un comentario