El partido entre las
dos cenicientas de los cuartos de final de la Copa América Perú no dio opción a
una Bolivia que estuvo muy lejos en todo momento de inquietar el pase a
semifinales de los hombres de Gareca. Sólo en algunos momentos del segundo
tiempo Bolivia tuvo alguna oportunidad de meterse en el partido, pero fue más fruto
de la relajación peruana ante lo sencillo que le estaba resultando el partido
que mérito boliviano.
Perú salió al
partido asumiendo su favoritismo. Vivió en campo rival mucho tiempo y fue
cuestión de tiempo que aprovechase alguno de los numerosos errores de la defensa
de Bolivia en defensa para adelantarse en el marcador. Fue Guerrero quién abrió
la lata, en la que sería su gran noche, cabeceando un gran centro de Vargas desde
banda izquierda. El delantero le ganó el salto a Coimbra y anotó a los 20
minutos el primer minuto. Poco después llegó el segundo tanto del delantero de
Lima, que aprovecho un rápido contrataque tras una falta a favor de Bolivia,
que se acabó convirtiendo en el 2-0, ante la pasividad de la defensa rival. Perú
veía como con poco que hiciera creaba mucho peligro y Farfán tuvo dos claras
ocasiones para hacer mucho más abultado el resultado antes del descanso. En
ambas ocasiones, el jugador del Schalke se encontró con la madera. Bolivia sólo
creo peligro a Gallese a través del balón parado ejecutado por Smedberg y
rematado por Martins, el mejor jugador boliviano, no sólo hoy, sino en todo el
torneo.
El segundo tiempo
empezó con el doble cambio de Marcelo Soria, que retiraba a sus dos laterales
para dar mayor poder ofensivo a sus jugadores de banda. Durante unos minutos,
Bolivia apretó, fue más intensa en las disputas, y esto unido a la relajación
peruana, dio la impresión de que Bolivia podía meterse en el partido, pese a
que sus llegadas al arco peruano eran pocas y sin peligro. Sin embargo, un
claro penalti de Gallese a Pedriel que no fue señalado fue el principio del fin
de los bolivianos. Danny Bejarano cometería instantes después un error garrafal
en un pase saliendo desde atrás que dejaría sólo a Guerrero ante Quiñonez para que
este batiera por tercera vez la meta rival. El delantero de Flamengo igualó a Vidal
como máximo goleador del torneo, y tuvo ocasiones para ponerse en cabeza en
solitario. En el tramo final, llegó el gol boliviano tras una entrada de
Advíncula a Lizio, que Martins transformó en el 3-1 definitivo para cerrar el partido
entre las dos selecciones revelación del torneo.
Perú se verá las
caras con Chile por un puesto en la final
en un duelo que promete bastante y Bolivia cierra con mal sabor de boca
una participación histórica en esta Copa América, pues volvió a ganar un
partido 17 años después.
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