Arrancó la Copa
América con el partido entre el anfitrión, Chile, y una Ecuador que se
presentaba como víctima propicia para un debut tranquilo del conjunto local.
Pero pronto se ha dado cuanta el equipo de Sampaoli que no hay encuentro
sencillo en este torneo, y sudó más de lo esperado para terminar logrados los
tres primeros puntos.
Salió Chile muy
activa, con dos manos a manos de Alexis Sánchez en los primeros 5 minutos, tras
sendas maravillas de Valdivia, liberado de cualquier marca ecuatoriana, que
pudo costarle muy caro al equipo tricolor. El jugador del Arsenal erró el
primer remate por cruzarlo demasiado y el segundo por la enorme altura del meta
ecuatoriano Domínguez, que de un salto abortó la vaselina del 7 chileno.
Pasado ese susto
inicial, Ecuador ajustó mejor su marcar sobre Valdivia y empezó a equilibrar el
enfrentamiento. Durante toda la noche, la única opción de peligro del equipo de
Gustavo Quinteros fue Jefferson Montero, que superó cada vez que encaró a Isla,
que a su vez causaba estragos cuando se incorporaba al ataque. Suya la única
ocasión de Chile en muchos minutos.
Porque Chile cayó en
el segundo tiempo. Sampaoli retiro a Beausejour, pasando Marcelo Díaz del
pivote al centro de la zaga, quedando Arturo Vidal más retrasado y perdió la
fuerza que le daba el doble pivote Díaz-Aranguíz del primer tiempo. Ecuador
salía más cómoda de su campo, el partido se equilibraba y justo entonces llegó
la jugada que lo cambió todo: leve agarrón de Bolaños a Vidal dentro del área
que el árbitro transforma en pena máxima. El jugador de la Juventus no falló y
Chile lograba salir con un penalti inexistente de un bonito lío en el que se
estaba metiendo. Ecuador no se inquietó por el tanto encajado, no fue arriba a
la desesperada, pero pudo empatar en un cabezazo de Enner Valencia al larguero
tras centro de Walter Ayoví. Lo que termino llegando fue el tanto de la
sentencia en una pérdida del recién entrado Ibarra, que le regaló el balón a
Alexis, quien con su conducción fue atrayendo a los dos centrales, dejando
libre de marca a Vargas, quien no falló y puso la sentencia. Sólo quedo tiempo
para que Matías Fernández fuese expulsado por un piscinazo y una patada a
destiempo. Chile venció pero no convenció, Ecuador estuvo correcta hasta que
hubo que exigirle algo más. Ahí fracaso estrepitosamente.
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