La vida es dura
cuando te bajan al suelo. La Juventus, acostumbrada en estos últimos años a
pasearse por el fútbol italiano, iniciaba esta temporada sin Pirlo, Tévez ni
Arturo Vidal, tres fichas básicas en los recientes éxitos del club bianconero.
Sea casual o no, sin ellos, dos derrotas en dos jornadas y hoy superada por su
máximo rival estos años, una Roma que se ha reforzado mucho en ataque (hoy sus
tres delanteros eran fichajes) y promete dar guerra.
Salió el equipo de
Rudi García con la principal novedad de Daniele De Rossi situado de central
junto a Manolas. Esto habría hueco en el medio para Keita, pivote por detrás de
Nainggolan y Pjanic. Arriba, Falque, Dzeko y Salah le daban un aire fresco a
una delantera que el año pasado agotó hasta la saciedad las cabalgadas de
Gervinho, la clase de Totti y la irregularidad del resto de componentes. Dzeko
fue hoy un incordio para la zaga, cosa en la que Totti nunca ha destacado, y
tanto Falque como el egipcio llegado de la Fiorentina estuvieron muy activos
desde banda. Además, la actitud acompaño, y la presión alta ahogo a un medio
campo juventino que naufrago de la mano de Padoin, que ocupo hoy el rol de Pirlo
y que se supone, ocupara Marchisio en un futuro, peor que hoy estaba lesionado.
Esto desemboco en un primer tiempo muy bueno por parte de la Roma, que tuvo en
un tiro a la madera de Pjanic su mejor oportunidad, pero no la única. Buffon vivía
en constante peligro ante un equipo enchufado que además apenas dejó llegar a
su área a los de Allegri. Sólo un tímido cabezazo de Mandzukic conto como
remate de la Juve en el primer tiempo. El delantero croata sería sustituido a
falta de media hora por Morata.
Instantes antes de
ese cambio, Pjanic había volcado el campo. En una falta de Pogba a Dzeko, una
más en un partido muy caliente, que se sucedió en la frontal del área, el medio
bosnio se relamió. La puso imposible para Buffon y adelantó a su equipo.
Empieza bien Miralem en su intento de volver a ser el gran jugador de hacer un
par de temporadas. El partido se fue trabando, las disputas se fueron haciendo
habituales, De Rossi bordeo la expulsión por una mano que si fue sancionada y
por una entrada a Sturaro que no lo fue, Rubinho fue expulsado por insultar
desde el banquillo y finalmente Evra hacía dos entradas en el espacio de tres
minutos y se iba a la calle. De la falta que provoco la expulsión del francés
vino el 2-0, tras una gran apertura de Pjanic a Falque, que centro al área,
donde Dzeko había maniatado perfectamente a Chiellini, logrando una posición
franca para efectuar un gran cabezazo.
Tuvo arrestos la
Juve, que se fue arriba, recortó distancias con Dybala y casi empata Bonucci en
el descuento con un cabezazo en un corner que obligo a hacer un paradón al
polaco Szczesny. Entre medias debutó Cuadrado, aunque tuvo poca presencia. No
obstante, el colombiano será importante en esta nueva Juventus que de momento
no arranca.







