Bajonazo en el
Emirates. Con un equipo que llegaba a la cita inaugural de la Premier con la
cabeza alta e inflado de confianza tras vencer al Chelsea en la Comunnity
Shield, el West Ham se encargó de bajar a la tierra al equipo de Wenger tras un
partido bastante decepcionante de los gunners. Con hacer una actuación bastante
práctica, al conjunto de Slaven Bilic le bastó para llevarse de forma
sorpresiva los tres puntos después un verano frustrante en las previas de la
Europa League.
Salía el Arsenal con
el mismo esquema que venció al Chelsea, sólo cambiando a Bellerín por Debuchy y
a Walcott por Giroud. Cazorla volvió a jugar en banda, donde su influencia es
mucho menor. Y al igual que contra el equipo de Mourinho, Oxlade Chamberlain repitió
como jugador más destacado. Todo conato de peligro para la portería de Adrían
solía llevar su firma. Desde la banda derecha desequilibro y fue el que más
cerca estuvo de inquietar a un West Ham que ni sufría atrás ni inquietaba en
los metros finales durante el primer tiempo. Con la presencia del joven Oxford
(16 años) en el pivote, se aferraron a Payet para crear en ataque y el francés
llegado del Marsella no defraudó. Fue el mejor jugador sobre la cancha y dio el
centro del 0-1 cuando el primer tiempo agonizaba entre desmayos solo alterado
por un larguero de Ramsey. La falta botada desde la zona derecha desencadenó
una serie de errores en la defensa del Arsenal que terminaron con el balón en
la red. Primero, Monreal pierde la marca
de Kouyaté, el autor del gol, que remata a placer ante la atenta mirada del
jugador navarro. Y mientras Monreal veía el remate, Cech descubría que igual
salir más allá del área pequeña fue una mala idea. El meta checo comenzaba su
mala tarde saliendo en falso y dejando en bandeja el 0-1. Y esta no mejoraría,
pues iniciando el segundo tiempo un tiro sin aparente peligro de Zárate desde
la frontal se convertía en el 0-2 definitivo ante la falta de reacción de Petr.
No obstante,
quedarse con que hoy el Arsenal perdió por culpa de su guardameta es solo
quedarse a medias. El equipo nunca tuvo fluidez en ataque, seguridad en defensa
y pocos rivales se llevaran tanto premio del Emirates haciendo tan poco como
hoy el West Ham, que incluso, ante el desconcierto que fueron los minutos
finales, con Oxlade de lateral derecho, pudo llevarse una mayor renta. Las
entradas de Walcott y Alexis tuvieron incidencia distinta en el encuentro, pues
mientras Theo apenas participo del partido, Alexis tuvo dos buenas ocasiones en
los 20’ que jugó, y sólo Adrían, muy seguro durante todo el partido, evitó el
tanto del chileno.
Por tanto, el
Arsenal dio un paso atrás en cuanto a lo mostrado no solo ya vs Chelsea sino el
tramo final de la temporada pasada, mientras el West Ham se redime de un verano
con más pena que gloria en su aventura europea.
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