Primer partido de la
temporada 15/16 en Inglaterra. Primera vez que Wenger le gana un partido a
Mourinho. El fútbol inglés no deja nunca a nadie indiferente. Wembley fue
testigo de esta histórica victoria del Arsenal, que suma su cuarto título en un
espacio de 15 meses. La racha perdedora de los cañoneros parece a día de hoy un
mal recuerdo de un equipo que parece que vuelve por sus fueros a la primera
línea del campo de batalla. Donde se juegan los títulos. Donde se ganan. Como
hoy.
![]() |
| Onces del Chelsea-Arsenal |
Empezó el partido
acusando este las fechas en las que estamos, con poco ritmo, mucha pelea en el
mediocampo y poco juego en las áreas. Ambos equipos salieron con equipos prácticamente
titulares (solo faltaban Costa por lesión y Alexis por vacaciones), muestra de
que el partido les interesaba más de lo normal, y no solo por el título. El
constante pique Mourinho-Wenger se ha trasladado al campo a medida que los del
Emirates han ido ganando en competitividad. Chelsea-Arsenal es a día de hoy el
partido más caliente de la Premier League. Debido a esa competencia férrea, el
partido tardo en romperse. Y lo hizo cuando en el segundo intento del Arsenal
sobre la portería de Courtois, Oxlade sacó a relucir un poco de esa enorme
clase que presuponemos muchos que tiene y que por diversos motivos, vemos muy
de vez en cuando. Recibió de Walcott en un veloz cambio de juego de una banda a
otra, se hizo espacio pese al marcaje de Azpilicueta y con su pierna zurda puso
el balón en la escuadra de la portería blue.
El gol cambió los
planes del Chelsea, acostumbrado casi siempre a adelantarse y luego cerrar
espacios. Esta vez fue al contrario, el equipo blue tuvo que llevar desde el
tanto de Chamberlain la manija del encuentro. Fruto de esto, Mourinho, que
había empezado con Cesc por detrás de Remy, retraso al 4 a la altura de Matic,
desplazando a Ramires a la derecha y a Willian al medio. El propio Ramires tuvo
el empate en un cabezazo que parecía muy claro, pero que no atinó a convertirlo
en gol. Fue la única ocasión de todo el primer tiempo del Chelsea.
Y en la segunda,
pese a la entrada de Falcao primero y Oscar después, tampoco es que creasen
muchas más. La más clara fue un lanzamiento de falta en la frontal que Cech
desvió a corner, demostrando que el año que ha pasado en el banquillo del Bridge
no parece haberle afectado. Dio muestras de su temple cuando el Chelsea asedió y
se perfila como una de las piezas básicas de este equipo pese a ser un recién
llegado.
El Chelsea, pese al buen partido de Cesc, que regaló un mano a mano a Hazard que el belga lanzó por encima del larguero, acumulaba más posesión que ocasiones. El Arsenal, bastante limitado de recursos ofensivos desde el banquillo, se limitaba a defender con todo (imperial Koscielny) y a buscar la contra. El equipo, contrariamente a lo que se podía pensar en un partido que reclamaba velocidad para salir a la contra, mejoró cuando Giroud suplió a Walcott. El francés hizo de boya, bajó balones y los distribuyó correctamente, favoreciendo las carreras de Oxlade o de Gibbs en el tramo final. Cazorla, en uno de los contragolpes fruto de los espacios que dejaba el Chelsea, falló en el control antes de definir ante Courtois, en lo que podía haber sido el 0-2. También Gibbs tuvo otro mano a mano, pero el meta belga se agigantó para dejar vivo a su equipo, aunque de poco serviría. El Arsenal se proclamaba campeón y el Chelsea se iba del partido viendo como lo que normalmente le da muchos partidos, marcar y defender, esta vez les dejaba sin un título. Wenger le copió la lección a Mourinho para hacer historia.


No hay comentarios:
Publicar un comentario