Hay resultados que
son engañosos. Muchas veces lo que muestra el iluminoso no refleja lo que ha
pasado durante 90’ en el césped. Hoy el marcador del White Hart Lane vivió uno
de esos resultados. El 4-1 final no refleja lo sucedido en el partido, donde el
Tottenham se apoyó en Lloris y en su enorme pegada para castigar a un City muy
de menos a más, pero que tuvo ocasiones para lograr un resultado mejor.
Sorprendía
Pellegrini otorgándole la portería citizen a Willy Caballero en detrimento de
Joe Hart por pura decisión técnica (el meta inglés estaba en el banquillo), tras
jugar el argentino también entre semana en la Capital One. La otra novedad
noticiosa del once del técnico chileno es que ante la baja de Silva, era Yaya
Touré quien ocupaba la mediapunta por detrás del Kun. A diferencia del partido
contra el West Ham, el costamarfileño apenas tuvo incidencia en el partido.
Tuvo dos buenas situaciones de remate, pero definió flojo y mal se marchó antes
de la hora de partido sustituido por Navas. Para entonces ya ganaba un
Tottenham que empezó el partido mal, muy impreciso y estando a merced de un
City mejor posicionado y que pronto empezó a probar a Hugo Lloris. El meta
francés ya en el primer tiempo le hizo dos paradones a Agüero y Sterling, impidiendo
este último que el City doblara ventaja tras adelantarse con gol de De Bruyne
tras una contra nacida de un error de Walker en la frontal del área rival y
bien conducida por Yaya Touré.
El Tottenham se
encontró el empate en una jugada extraña y llena de errores al límite del
descanso. Walker desdoblo a Kane por la banda derecha y recibió el balón
estando en fuera de juego. Su centro lo remato Son, pero Caballero respondió
achicando muy bien el espacio, quedando el balón en pies de De Bruyne. El
belga, en su intento de tirar la contra, se precipitó y cedió a Dier, que desde
fuera dela rea y aprovechando que el meta argentino estaba todavía descolocado
del gol anterior más la pasividad de la defensa, anotó de tiro raso.
En el segundo
tiempo, en apenas diez minutos, el City perdió el partido. Mientras en ataque
se seguía estrellando contra un gran Lloris, en defensa cometía errores
garrafales. Primero fue una falta innecesaria de Otamendi a Kane en la banda
derecha que Lamela centró y Alderweireld remató anticipándose a su marcador
Fernando supuso el 2-1. Además, Caballero salió en falso y dejó la portería
desguarnecida. Luego, otra falta, esta vez muy centrada, la puso Eriksen en la
cruceta. Kane, en fuera de juego, y más rápido y vivo que el resto de
defensores anotó con un sutil y nada sencillo toque el tercer tanto. Pellegrini
reaccionó metiendo a Navas por Touré y a Nasri por Fernando. El medio francés
hizo de mediocentro y el equipo se terminó partiendo. En un nuevo despiste de
la zaga de Manchester, Lamela culminaba una gran jugada del recién entrado N’Jie
para anotar el 4-1 definitivo.
El City sufría su
tercera en los últimos cuatro partidos, encajando 8 en goles en total en esos tres
partidos. Parece lejano el perfecto inicio de temporada con 5 de 5. El Tottenham
tampoco puede irse del todo tranquilo del partido, pues pese a la
espectacularidad del marcador, concedió muchas ocasiones y Lloris fue clave. Cuando
tu portero es el mejor de tu equipo, algo no va bien, por mucho que golees al
actual campeón.
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