Venía Escocia de dar
muy mala imagen en su visita a Georgia, y de lo que es peor aún, de perder, por
lo que estaba obligada, aun saliendo derrotada, a dar la cara en la visita de
Alemania a Hampden Park. También estaba exigida clasificatoriamente hablando,
pues solo le valía la victoria para no complicarse de manera casi definitiva el
acceso a la repesca. Y pese a que la falta de calidad se volvió a notar como en
Tibilisi, la actitud fue distinta. Empató dos veces a Alemania y vendió cara su
derrota. Sin embargo, 13 años después de que
Zidane asombrase al mundo en este mismo campo, Thomas Müller cuajó una
primorosa actuación en el mismo estadio que poco tiene que envidiar a la del
genio galo.
Salieron ambas
selecciones asumiendo su papel. Alemania monopolizaba el balón y Escocia
defendía con los 11 jugadores en campo propio. Transformaban su 4-3-3 en un 6-3-1,
con los jugadores de banda muy pendientes de ayudar a los laterales. A los de
Low les estaba costando mucho crear peligro cuando Müller recibió a unos metros
de la frontal. McArthur intentó anticiparse, pero el bueno de Thomas le supero
con facilidad. Se desencadeno ene se instante la tormenta. Chutó mal, pero el
balón dio en Russell Martin y desvió la trayectoria del cuero. 0-1. Cuando Alemania
se empezaba a atascar, el de siempre salía al rescate. Sin embargo, Escocia
salió respondona. En una falta de Emre Can a Mulgrew que perfectamente pudo ser
penalti, Maloney chutó a portería. Neuer rechazó deficitariamente y Hummels vio
como el balón rebotaba en su cuerpo y se colaba en la portería. Los goles no
alteraron mucho el escenario. Escocia seguía defendiendo en su campo y los
alemanes sufriendo para generar peligro. En una jugada en la que Escocia aculo
mucho y Maloney no cerró, Can se
encontró con tiempo en el área para rematar. Marshall paró pero Müller, cayéndose,
cabeceo el 2-1. Otra vez. Sin hacer ruido. Y otra vez Escocia igualo, con un
balón suelto en la frontal tras un saque de esquina que McArthur envió a la red
tras rozarlo Neuer.
El partido se abrió
en el segundo tiempo. Ni Alemania tenía largas posesiones que no podía transformar
en ocasiones ni Escocia estaba tan replegada. Los locales adelantaron líneas y
empezaron a dejar espacios. En uno de ellos,
Gündogan recibió, abrió para Müller, que entro en el área y se la dejo
en la frontal para que el jugador del Dortmund ajustase el tiro a la base del
palo izquierdo de Marshall y anotase el 2-3. Müller se confirmaba como el
protagonista de la noche. Escocia, con muchas más ganas que calidad, intentó
empatar otra vez, pero pese al buen segundo tiempo de su lateral Hutton, aprovechando
que Özil era débil en su marcaje, el marcador no se movió. Gündogan tuvo alguna
llegada más y Alemania no fue capaz de controlar y dormir el partido. La
entrada de Ritchie y Martin en el tramo final no cambio nada. Alemania se
acerca mucho a la Euro, Escocia se aleja de la misma y Müller firmo un gran
partido allí donde Zidane se convirtió en leyenda.
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