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martes, 8 de septiembre de 2015

NOCHE HISTÓRICA DEL FÚTBOL AUSTRIACO

Pintaba a día para recordar en la historia del fútbol austríaco y los chicos de Marcel Koller no fallaron. Ante una Suecia que también necesitaban la victoria, firmaron una de las mejores noches de sus vidas para volver a clasificarse para una Eurocopa por méritos propios, cosa que no hacían desde 1964 (2008 eran organizadores). Liderados por un Alaba imperial, barrieron a una Suecia a la que no le falto interés por ganar, pero le faltaron dosis ingentes de calidad.

Austria se adelantó pronto, en un penalti tan claro como innecesario de Källström a Junuzovic. Alaba lo transformaba a lo panenka por el centro de la puerta. Desde ese momento, Austria retrocedió metros, defendió en su campo y le dejo la responsabilidad de manejar el balón a Suecia. Lo peor que le podía pasar a la selección nórdica. Como ya se vio ante Rusia, sólo el recurso del balón largo está en el plan de una selección que posee muy poca calidad en los metros finales. Ni Ibrahimovic ni Berg tuvieron grandes ocasiones en el partido. Sólo el del PSG podía probar su potente disparo con faltas lejanas que obligaron a un par de buenas intervenciones del meta Almer, que pese a el dominio absoluto de su selección, hizo grandes intervenciones en momentos puntuales que apuntalaron la contundente victoria de su selección. En el tramo final del primer tiempo, Austria dio un golpe a la moral sueca, a la postre definitivo. Después de muchos minutos sin asomar por el área sueca, un saque de banda directo al área de Fuchs fue peinado por Janko al segundo palo, anticipándose a Källström, y allí Harnik le gana la espalda a Olsson para cabecear el 2-0. El gol llegaba en el minuto 38’ y de ahí en adelante Suecia no existió. Antes del descanso ya se notó que a Suecia le había afectado el tanto, porque perfectamente pudo Austria ampliar la ventaja en esos minutos antes del intermedio.


Y en la segunda parte, lo vivido en esos últimos compases del primer acto se agrandó, con un equipo sueco sin alma intentando la remontada contra un equipo austríaco muy confiado en sí mismo y que a la contra cazó dos goles más tras sendos contrataques en los que la defensa amarilla mostró sus carencias. El 0-3 es un balón sencillo que Antonsson no acierta a despejar y que termina con un espectacular giro de Janko para deshacerse de Granqvist y aprovechar el pase en profundidad de Alaba para batir a Isaksson y el 0-4 es una contra típica de un equipo que se ha ido con todo arriba y deja mucho espacio a su espalda. Harnik empujó a puerta vacía el 0-4 a pase de Jantscher. Ibrahimovic batió en el descuento a Almer, que realizó tres paradas de enorme mérito a Berg por dos veces y Forsberg minutos antes, reclamando la importancia de su labor en tan histórica victoria. Austria volverá a una Eurocopa 8 años después y Suecia se jugará la otra plaza con la Rusia de Slutski. 

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