La tenemos. La primera gran sorpresa de esta EURO 2016 se ha producido en Burdeos, en donde en un derbi de selecciones centroeuropeas, Hungría ha batido a una Austría que ha decepcionado en su debut. Los goles de Szalai (más de dos años sin marcar con su selección) y Stieber han tumbado a una selección austríaca que no ha podido terminar de imponerse claramente a su rival, ni siquiera en el juego.
Los hungáros empezaron con un ejercicio de personalidad inesperado, sacando el balón jugado desde atrás y con Nagy como ejecutor de esa salida de balón. Pero a la hora de llegar a 3/4 les faltó calidad y apenas inquietaron a la portería rival. Austria, con más tesón que buen juego, empezó a crecer en el partido aunque sólo las llegadas incorporándose al ataque de Alaba ponían a prueba a Kiraly, que hoy se convertía en el jugador más veterano en jugar una fase final de Eurocopa. En el tramo final del primer tiempo, Harnik y Dzsudzsak tuvieron sendas ocasiones claras en las que peligrosidad se esfumó por la mala ejecución de ambos jugadores.
El segundo tiempo no trajo consigo un cambio de escenario de inicio, aunque si lo haría con el 0-1 de los húngaros. Un balón largo desde la defensa lo bajaba Szalai, que combinó con Kleinheinsler para terminar quedando mano a mano con Almer y terminar batiendole. Acto seguido, Dragovic, central austríaco era expulsado, y en un abrir y cerrar de ojos toda Hungría soño más despierta que nunca con su primera victoria en una Eurocopa en 52 años.
Köller, el técnico de Austria, arriesgó y no sitúo ningún otro central en el campo, defendió con 3 defensores el resto del partido y esto le terminó pasando factura cuando Stieber se fue en velocidad del único central que tenían y picó con mucha calidad el balón ante la salida de Almer para hacer el 0-2. La sorpresa se había culminado. La decepción, también.

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