El Barça eliminó a Osasuna. Por lo tanto, el primer clásico del año llega la semana que viene. Viene después de los 7 del año pasado, y nada hace pensar que no sea el preludio de otro muchos en este 2012. Y surge la pregunta ¿puede llegar a atragantar tantos clásicos? ¿Le resta emoción el hecho de que se repitan casi a cada mes? Yo lo noté en el último clásico de Diciembre. Era menor la tensión. En épocas anteriores, este partido se esperaba con la expectación propia de algo que pasa pocas veces en un año. Ahora, tanta repetición disminuye esa expectación, pero a su vez aumenta las ganas de revancha de las aficiones, lo que le otorga más expectación. Resumiendo, lo que pierde por un lado, la continua repetición lo gana por otro con las ambiciones de las aficiones y de las propias plantillas. Que al fin al cabo, es un Madrid-Barça. Y eso no se ve todos los días.
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