Partidazo en el Westfalenstadion
entre dos de los grandes equipos de la Bundesliga. Dortmund y Wolfsburgo no
decepcionaron a las expectativas generadas por un encuentro entre el segundo y
el quinto del torneo pasado. Al Dortmund, pese a ser más fiel que nunca a su
concepción de juego, volvió a serle esquiva la fortuna, pues pese a adelantarse
en dos ocasiones, no logró la victoria que le hubiese sacado de los puestos de promoción,
mientras que el conjunto de Dieter Hecking ve como se les aleja el Bayern a 11
puntos de distancia, y por otro lado, ve
reducida su distancia a cuatro puntos de ventaja sobre Mönchengladbach y
Leverkusen.
El inicio de partido
fue un huracán. A los cincuenta segundos Aubameyang remataba fuera un centro
desde la izquierda, a los cuatro Kevin De Bruyne, el mejor jugador hoy del
equipo de la Wolkswagen, se quedaba mano a mano con Langerak, pero primero
estrelló el balón en el cuerpo del meta australiano y luego tiró fuera el
rechace. Y a los ocho minutos Aubameyang metía en la portería de Benaglio un muy
buen centro de Immobile. Esos ocho minutos fueron un caos, un bendito caos para
los espectadores y un maldito caos para los técnicos, que veían como tan pronto
estaban a punto de marcar como de que les marcasen.
Luego del gol, el
Dortmund puso en marcha su habitual modus operandi: replegados en una presión
alta, buscando robar y llegar en pocos toques al arco rival. El Wolfsburg
agradeció esta propuesta, pues generalmente no perdieron la pelota en zonas
comprometidas y poco a poco se adueñaron del partido. Tras una falta inocente e
innecesaria a parte iguales de Kehl en la frontal, Kevin De Bruyne empataba
tras otro no menos grotesco fallo de Langerak. Ambos equipos se conformaron con
el empate en lo restante de primera parte. Pero en la segunda, otra vez el
Dortmund fue intenso en la presión recuperaba fácil, pero ya se empezaba a
confirmar algo que su intuyo en la primera: el gol y Ciro Immobile seguían
peleados. Entra su poca puntería y Benaglio le amargaron la noche al italiano,
hasta que el minuto 76 logró batir de un gran disparo esquinado al meta suizo. La
segunda parte del Wolfsburgo hasta ese momento se resumía en un mano a mano al
poco de comenzar de Vierinha, que luego se iría lesionado, con Langerak y un
cabezazo tímido de Dost. Caliguri, Arnold y Olic fueron las soluciones que
introdujo Hecking en busca de mejorar, pero no fue ninguno de ellos quienes
salvarían un punto de Dortmund. Un córner botado por Ricardo Rodríguez, un
fallo en la marca de Kehl y Naldo remató sólo el 2-2. Poco más paso en un
partido intenso, divertido pero que retrasa a ambos en su objetivo. Sorprendente
que Kloop, con jugadores como Blaszczukowski, Kagawa o Sahin en el banquillo,
sólo hiciese una sustitución y fuese el veterano Kirch.
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