Victoria del
Manchester City en el derbi de la cuidad ante un United, que pese a perder,
dejó mejores sensaciones, pero fallos puntuales le alejaron de un mejor
resultado. El equipo de Manuel Pellegrini sumó una victoria necesaria después
de los tropiezos consecutivos ante CSKA, West Ham y Newcastle, pero volvió a
evidenciar que está lejos de la versión arrolladora que le llevo al título la
pasada temporada. Aunque la irregularidad del United, Liverpool y Arsenal le
pongan como el principal rival de un Chelsea que es el principal candidato a
llevarse la Premier League 14-15.
Salió el técnico
chileno con un 4-4-2 habitual, con la novedad del montenegrino Jovetic, que fu el
acompañante de Sergio Agüero en la delantera. Kolarov se lesionó en el
calentamiento, lo que dio entrada a Clichy, a la postre decisivo en el partido,
dando la asistencia del único gol. También fue novedad Demichelis, ocupando el
lugar de Mangala, con problemas en la cadera. Van Gaal sorprendía con su
esquema, un 4-3-3 con Fellaini y Rooney de interiores y Januzaj y Di María
ocupando las bandas. Empezó dubitativos ambos equipos. El United controlaba más
el juego, tenía más el balón, pero cada pérdida exponía una defensa lejos de
estar asentada. Agüero pudo marcar en tres ocasiones, pero De Gea, una vez más
el mejor del United en el partido, lo evitaba. El partido cayó después de unos
primeros veinte minutos intensos, se acercaba el descanso y entonces llegó la jugada
que marcó el partido. Unos minutos antes, Smalling había molestado a Joe Hart
en un saque de puerta, ganándose la primera amarilla. Minutos después, Milner
encaró al defensa inglés, este fue al suelo rápido, haciendo una falta clara
que le costó la segunda amarilla. Se quedaba el United con 10 con casi una hora
de juego por disputar. Sorprendió la reacción de Van Gaal al colocar a Felaini
de central lo que quedaba de primer tiempo. Al belga le dio tiempo de hacer un
penalti claro sobre el Kun que el árbitro no pito y acto seguido entró Michael
Carrick para ponerse de central y devolver al 31 al mediocampo. El sacrificado
fue Januzaj, que pasó muy desapercibido por el partido.
El segundo tiempo se
inició con un City volcado sobre el área del United, que pese a no encerrarse
deliberadamente en su área, poco a poco fue arrinconado. Pronto llegarían más
malas noticias para Van Gaal, pues Marcos Rojo se lesionaba en un intento de
robo y tenía que abandonar el partido. El joven de 19 años Mcnair era su sustituto.
Y al poco de este cambio, apareció Yaya Touré. Metió un excelente pase a Clichy
aprovechando la poca intensidad del marcaje de Fellaini, el lateral francés
centro hacía el punto de penalti donde Agüero aparecía para poner el 1-0. Era
el décimo tanto del argentino en Premier esta temporada y lo colocaba como
máximo goleador en solitario de la competición. Con casi media hora por delante,
el United se rebeló. Con lo que tenía fue arriba y tuvo el empate, aprovechando
que el City no cambió su disposición después del gol y seguía jugando con
cuatro futbolistas en mediocampo. Esto hacía que el equipo de Van Gaal no tuviese
inferioridad numérica en esa zona y pudiese llegar al área rival con peligro.
Di María, Van Persie o Fellaini tuvieron ocasiones más o menos claras que
pusieron en peligro la victoria del Manchester City. Finalmente, Pellegrini dio
entrada a Fernandinho y colocó a Yaya Touré en la mediapunta, ganando así la
batalla en la zona central y dejando de sufrir. Incluso el propio Yaya tuvo un
par de buenas ocasiones para el 2-0, aunque el marcador ya no se movería.
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