El PSG podría
sentirse frustrado. Ha logrado ser mejor que unos de los más firmas candidatos
a ganar la Champions, ha conseguido que estos sólo hayan rematado una vez a su
portería, han tenido ocasiones claras, muy claras. Pero no han conseguido
vencer. Es más, se llevan un resultado
que nos les vale en el partido de vuelta. Se van con el temor de que hoy, el
día que han hecho uno de los mejores partidos de la temporada, nos les valga
para pasar a la siguiente ronda. Todo esto tiene dos culpables: Thibaut
Courtois y Branislav Ivanovic.
El meta belga volvió
a cuajar una gran actuación, norma habitual esta temporada, que evitó un
resultado bastante peor para su equipo. Sus paradas salvadoras se prolongaron
desde el minuto 1 hasta el descuento, donde Ibrahimovic tampoco pudo batirle.
Antes, el propio futbolista sueco, Lavezzi, Cavani o Matuidi se estrellaron
contra el ex del Atlético de Madrid. Hacían más importantes las paradas de
Courtois el gol del otro protagonista del Chelsea para bien. Ivanovic cazó un
balón centrado por Terry y prolongado por Cahill (entre centrales andaba el
juego) finalizando la primera parte para adelantar a su equipo, con un gol que
es oro puro para el equipo de Mourinho.
A partir de ahí, el
Chelsea replegó líneas, el PSG dominó el partido por completo, pero, pese a
cuajar una muy buena actuación a nivel grupal, no lograron transformarlo en una
victoria. La mayor muestra de la superioridad parisina se reflejó en el mediocampo,
donde los hombres del Chelsea en esa zona se vieron superados por una zona
ancha local donde Matuidi fue el mejor, no sólo del mediocampo, sino de su
equipo y del partido. En él nacieron las mejores ocasiones de su equipo
partiendo desde el carril zurdo, incluido el tanto del empate de Edinson Cavani.
Todo lo bueno que lo hizo Blaise lo hizo de mal Cesc, que volvió a ser poco
importante en un gran partido, en parte lastrado por el defensivo planteamiento
de su equipo. Al igual que el futbolista de Arenys, los jugadores llamados a
desequilibrar en las filas londinenses apenas tuvieron presencia, pasando
Hazard, Diego Costa o Willian muy desapercibidos, más concentrados en tareas
defensivas que en desequilibrar en ataque. Aun así, su equipo se lleva un muy
buen resultado a Stamford Bridge. Gracias a Courtois y a Ivanovic. Para desesperación
parisina.

No hay comentarios:
Publicar un comentario