Se perdió el primer
partido por malaria, pero no iba a faltar el día que su selección, su país, se
la jugaba. Asamoah Gyan apareció en el minuto 92 del partido disputado en
Mongomo para echarle una carrera a Medjani, ganársela y batir de tiro raso a M’Bolhi.
Apareció cuando su selección se veía abocada al empate, que la dejaba a expensas
de un Senegal-Argelia de la tercera jornada, en donde seguramente el empate se
daría, y estarían fuera en la primera fase. Pero gracias al jugador del Al-Ain,
los de Avram Grant tienen opciones más
realistas de pasar a cuartos de final, aunque seguirá sin ser sencillo. Tendrán
que ganar a Sudáfrica y esperar que Argelia no lo haga ante Senegal, o si hay
victoria argelina, ganar por un tanto más de diferencia que sus rivales de hoy.
Todas estas calabas las hace posible Gyan. Todo el gracias a él.
El resto de partido
anterior al minuto 92 no tiene ni la misma trascendencia, ni pasará a la
historia. Una primera parte más bien tediosa, donde ambos equipos se anularon
más que se hicieron daño, y un segundo tiempo en el que Ghana se volcó más,
Argelia lo fio todo a la contra, que estuvo a punto de salirle bien, pues
Taider desperdicio un mano a mano con Razak, que se marchó desviado. Ahí pudo
estar la sentencia de la eliminación de Ghana. Pero el destino del fútbol tenía
otros planes. Tenía el plan de que Gyan volviese a ser el héroe. Y el 3 no
falló.
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