Victoria sobre la
bocina de Senegal en su primer duelo de la Copa de áfrica 2015. No era un debut
nada sencillo, como tampoco es nada sencillo el grupo en el que está encuadrada.
Ghana era el primer escollo de un grupo durísimo y las sensaciones no pudieron
ser mejores. El equipo de Alain Giressse domino en la mayor parte del partido a
una Ghana excesivamente defensiva con el paso de los minutos, llegando a no
rematar entre palos en todo el segundo tiempo. En el primero, jugando muy cerca
de su portería, creo bastante más peligro. Aunque su primera llegada se saldase
con un penalti favorable que anotaría André Ayew, Atsu, en dos ocasiones en las
que se quedó mano a mano con Coundoul, y Jonathan Mensah, tuvieron el 2-0 que
hubiera puesto muy complicada la remontada a los senegaleses. Pero no fue así,
y Senegal ya en esa primera parte tuvo oportunidades para haber logrado empatar.
Razak, meta del Mirandés y titular hoy, realizó sendos paradones, uno de ellos
a chilena de Diouf, que mantuvieron por delante a Ghana.
Pero en el segunda
tiempo, con cambio de esquema incluido, Senegal fue claramente superior, no
dejó de asediar la meta de Razak, y Diouf lograba empatar tras rematar de
cabeza un rechace del poste a tiro propio. No se conformaron con el empate y
siguieron ahogando a Ghana en su propio campo, aunque el tanto de la victoria
se resistía. Entraron Sow y Saivet, y fue el jugador del Fenerbahçe quién dio los
tres puntos a su selección en la última jugada del partido. Un balón largo de
su portero lo bajó, combinó con Saivet y este con Diouf, que le dejó sólo ante
Razak, batiéndole por bajo. El castigo del gol en el último suspiro fue una
consecuencia de la pobre imagen que dejó Ghana en su debut, que aunque no
contaron con su delantero y capitán Asamoah Gyan, no puede justificar con esa
baja su pobre partido. Senegal fue mejor y, aunque tardó, el marcador final lo
reflejó
No hay comentarios:
Publicar un comentario