No llegó la proeza
en Mónaco. El Arsenal jugó un partido bueno, muy bueno incluso. Encerró al
Mónaco, frenó bien las contras (Ospina apenas intervino) y se quedó a un solo tanto
de pasar a cuartos de final. El Mónaco resistió, sufrió, pero su enorme partido
en el Emirates les valió para volver a cuartos de final 11 años después.
Salió Wenger con lo
esperado, con el cuarteto Özil, Alexis, Welbeck y Giroud arriba, flanqueados
por Cazorla-Coquelin en el mediocentro, con Ramsey de revulsivo para el segundo
tiempo. Atrás, Bellerín se confirmó como laterales derecho titular, por lo
menos hasta que vuelva Debuchy. Le costó a los de Wenger entrar en el partido,
pero cambiar de banda a Alexis y Welbeck, y que esté se viniese más al medio,
sirvió para empezar a crear ocasiones. En una de ellas, generada a partir de un
robo de Cazorla en plena salida del Mónaco, Giroud hizo un maravilloso
movimiento para irse de su marcador, y pese a fallar el mano a mano, metió el rechace
por toda la escuadra. En ese momento, los peores momentos de los locales en
toda la eliminatoria, Welbeck y Giroud rondaron el 0-2, que hubiese puesto cuesta
abajo la eliminatoria para los londinenses. Pero aguantaron los de Leonardo
Jardim y posiblemente hay estuvo la clave de su pase.
En el segundo
tiempo, el Mónaco mejoró, tras una primera parte muy discreta y empezó a
manejar el partido. Wenger busco cambiar el guion del partido con la entrada de
Ramsey, y desde ese momento, volvieron a dominar. Por su parte, el técnico portugués
dio entrada a Ferreira-Carrasco, que al igual que en la ida, creó mucho peligro
al contragolpe. Esta vez, los defensas del Arsenal supieron frenarle para evitar
males mayores. Sin embargo, el tiempo corría en contra de los intereses del
Arsenal y se necesitaban dos goles. Özil, cuyo partido fue in crescendo hasta
terminar siendo de los mejores de su equipo, puso un balón espectacular a la
subida de Monreal por el carril zurdo y su centro lo remató Theo Walcott al
poste. Kurzawa, en su despeje, no miró quien andaba por allí, y el balón le
cayó a Ramsey, que anotó de tiro cruzado el 0-2. Quedaban 10’ y el Arsenal lo
veía cerca. Giroud tuvo el pase, pero su cabezazo, algo molestado por Alexis,
lo desvió Subasic cuando ya se colaba. Fue la última oportunidad. El Arsenal no
volvió a crear peligro a medida que se iba agotando el tiempo. Al final, el
Mónaco sonrió, el Arsenal lloró y la Champions va camino de quedarse sin
ingleses.
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